Estos clientes son una verdadera bomba de tiempo que se presenta siempre en los minutos claves para lograr desactivarla, por eso es vital ser “oportunos” y extremadamente claros.
Estos clientes no solo pondrán a prueba todas tus habilidades y herramientas disponibles en el proceso de atención, sino también gran parte de tu energía.
Por lo general, se presentan con las emociones a flor de piel, en estado de alerta (pueden reaccionar visceralmente frente a cualquier tipo de estímulo, ya sea positivo o negativo), con un nivel de paciencia y escucha mínima, cargando una mala experiencia previa. Experiencia previa que se originó por haber explicado en muchas ocasiones y/o a personas distintas lo que necesitaban sin ser comprendidos y mucho menos guiados (este es el famoso juego del “compra huevos”). Como también lo podrían ocasionar, la escasez de personal, personal realizando labores distintas a atender clientes, demasiada burocracia y largas esperas.
Si quieres conocer más acerca de este tipo de clientes, o de los que pertenecen al cuadrante amarillo y verde, lo puedes hacer a través de mi eBook "Semáforo de Clientes", Guía práctica para entender mejor a tus clientes desde la premisa “todos somos clientes”.
Con el semáforo de clientes y los consejos aplicables que en sus páginas encontrarás, tendrás las herramientas para manejar a tu público interno y externo con asertividad, ofreciendo un servicio de calidad.