Este grupo de clientes pendula entre extremos.
Por un lado, hay algunos que saben perfectamente lo que quieren o necesitan y lo dicen con claridad y, por otro lado, otros desconocen incluso como expresar sus problemáticas y por ende disgregan la atención.
Me gusta expresar que este cuadrante es desafiante y una oportunidad constante para aprender de estos clientes, debido principalmente a que están disponibles para ser atendidos, ávidos de conectar y en espera de que a través de esa conexión logren confianza en nosotros, nuestro producto y/o servicio y finalmente “la marca” que nos respalda (en ese orden).
El éxito de la atención con este tipo de clientes está en mantener el profesionalismo, hablar con claridad, sin tecnicismos, y explicando desde el inicio el espacio de acción por dónde nos moveremos en el proceso.
Si quieres conocer más acerca de este tipo de clientes, o de los que pertenecen al cuadrante verde y rojo, lo puedes hacer a través de mi eBook "Semáforo de Clientes", Guía práctica para entender mejor a tus clientes desde la premisa “todos somos clientes”.
Con mi semáforo de clientes y los consejos aplicables que en sus páginas encontrarás, tendrás las herramientas para manejar a tu público interno y externo con asertividad, ofreciendo un servicio de calidad.